Canal de Panamá: Los retos de “Catin” luego de la tragedia Quijano

Soplan vientos de cambio en el Canal de Panamá. El desembarco del nuevo administrador Ricaurte Catín Vásquez  a principios de septiembre es como una bocanada de aire fresco luego del reinado de Jorge Luis Quijano. Este periodo se caracterizó por tormentosos siete años en el cual la fuerza laboral del Canal sufrió las consecuencias de un estilo “autoritario, déspota y sumamente lesivo tanto de los derechos de los trabajadores como de su integridad”, como sintetizaron desde el ambiente internacional sindical portuario y marítimo.

La seguridad, tema medular del Canal de Panamá y cuya cultura corporativa por muchos años desapareció dando lugar a procedimientos operativos inseguros sin fundamento y sin base que propiciaron una gran cantidad de accidentes en el campo y numerosas lesiones e incluso varias muertes, algunas ignoradas y otras registradas por los medios del país.

No obstante “la técnica Quijano” establecida como en muchos otros casos y situaciones, tuvo como práctica de ocultar la información para de esconderle a los ciudadanos panameños y al mundo lo que realmente sucedía en ese enclave estratégico del comercio internacional.

Quijano trató pero no pudo destruir a los sindicatos

Los sindicatos del canal fueron la obsesión de Quijano para ponerlos bajo su bota. Claro esto no lo hace un hombre solo, solo podía ser logrado  gracias a su nutrido cuerpo de oficiales administrativos de comunicación y propaganda, que creaba una imagen del Canal completamente falsa y equivocada que se vendía  al público panameño y al internacional.

Quijano se abraza con el nuevo administrador, Ricaurte Catín Vásquez

Ningún trabajador de canal puede negar hoy en día que el régimen de Quijano es sinónimo del peor clima laboral en la historia del canal de Panamá incluyendo los nefastos periodos del Silver Roll y Gold Roll.

Los desafíos por venir

El Canal de Panamá enfrenta grandes retos en su futuro próximo, entre ellos la escasez de agua y la reparación de la destruida relación laboral. Es imposible  que el canal pueda constituirse como el triunfo planificado en un principio para el pueblo panameño si no se reconstruye la relación laboral que existe en estos momentos.

El nuevo administrador tiene un gran reto por delante y debe seguir limpiando la casa, debe seguir analizando, inspeccionando y depurando los focos administrativos de gestiones torcidas que Quijano dejó en posición al marcharse del Canal de Panamá.

A pesar de la limpieza emprendida, la realidad es que todavía existen grupos administrativos que perseveran con el mismo estilo de gestión,  dejado por el otrora tirano del canal. Pero la etapa de Ricaurte Catín Vasquez recién comienza y reina la esperanza que nada puede ser peor que el ciclo concluido.

Foto aérea de las nuevas esclusas del Canal Ampliado

Así, los trabajadores se encuentran a la expectativa de cómo será la nueva Administración del Canal que hasta este momento se mantiene sin dar muchos indicios sobre su política, salvo la purga de funcionarios lesivos al canal, vestigios del régimen anterior. El ambiente se mantiene tenso, bajo mucha incertidumbre producto de esta transición.