Los monopatines eléctricos llegan a Buenos Aires

El gobierno porteño  buscar aprobar en mayo y poner en funcionamiento desde julio una prueba piloto para impulsar el uso de dispositivos de movilidad personal eléctricos de alquiler que dependerán de empresas privadas.

Los monopatines eléctricos de alquiler ,de uso compartido, dependerán de empresas privadas nacionales e internacionales,  según informaron autoridades del gobierno porteño.

La intención de la prueba piloto de un año es determinar cuál es la mejor alternativa para que funcione este transporte en la Ciudad, ya que existen tres tipos de modelos de negocio a nivel mundial en ciudades como Madrid, Montreal o Helsinki.

Según argumentó el gobierno porteño en algunos lugares funcionan con una alianza entre la empresa de monopatines y otros privados, como cafeterías y negocios, que permiten dejar estacionados los monopatines en el interior de sus locales. Y también en otros sitios existen áreas o perímetros establecidos en la vía pública para estacionar estos dispositivos de movilidad personal (un perímetro de Palermo o Villa Urquiza, por ejemplo).

En  Capital Federal se estiman que habrá una tarifa base, similar a la “bajada” de los taxis, de unos 25 pesos y después costará entre 6 y 10 pesos el minuto.

La idea del gobierno porteño es aprobar en mayo este proyecto que ya se presentó esta semana en la Legislatura, para regular estos dispositivos de movilidad personal en el Código de Tránsito y Transporte y así habilitar su circulación en el espacio público.

Una vez aprobado, se impulsará una resolución para la Prueba Piloto de Monopatines Eléctricos de Uso Compartido para que puedan comenzar a circular en julio.

Condiciones de uso

Para circular en los monopatines eléctricos las exigencias serán similares a las existentes para bicicletas eléctricas con pedaleo asistido.

Los dispositivos deberán trasladar sólo a un conductor, contar con motor eléctrico, alcanzar una velocidad máxima de 25 km/h, usar casco en forma obligatoria, contar con luz delantera y trasera, llevar sistema de frenos obligatorio y poseer timbre o bocina.

El proyecto prevé que estos monopatines circulen por las bicisendas o, de lo contrario, podrán ir sobre la calle, exceptuando grandes avenidas (9 de julio, por ejemplo), mientras que estará prohibida la circulación por las veredas.

Por la noche, las empresas levantarán los monopatines para cargarlos o bien ofrecerán dinero a usuarios para que los levanten, los carguen en sus casas y lo lleven a los puntos de retiro.

“Favorecen a la movilidad sustentable y a los nuevos usos del transporte de movilidad compartida”, aseguró Esteban Galuzzi, subsecretario de Tránsito y Transporte de la Ciudad.