Gremios portuarios piden medidas concretas para el Puerto de Buenos Aires

La  Federación Marítima, Portuaria y de la Industria Naval (Fempinra) que lidera el portuario Juan Carlos Schmid, reclamó hoy a los ministros de Transporte y Trabajo, Mario Meoni y Claudio Moroni, respectivamente, la inmediata adopción de “medidas concretas de protección para preservar de forma eficaz las fuentes laborales del personal del Puerto de Buenos Aires”.

De acuerdo a un cable de la agencia de noticias Télam, la Fempinra envió sendas cartas a ambos funcionarios, en las que indicó que luego de la privatización de los ’90 la operación comercial del puerto es realizada por quienes son hoy “los concesionarios Terminal Río de la Plata S.A. y 4 S.A. y Buenos Aires Container Terminal Services S.A., cuya actividad es acompañada por sus respectivas contratistas”.

“Todas compiten, inclusive con la firma Exolgan S.A., que desarrolla idéntica actividad comercial en el Puerto de Dock Sud. Mediante inversiones se mejoraron las áreas e instalaciones, lo que contribuyó a la formación de empleos seguros y de calidad. Pero subsisten dos problemas que generan profunda incertidumbre: un proyecto que contemple a un único concesionario, lo que pondría en serio riesgo las fuentes laborales, y la ausencia de medidas que eviten la concentración económica vertical” en el sector, afirmó la Fempinra en el documento.

En el documento,  la Federación explica que ese proceso de concentración económica “se enmarca hoy en la operación global existente entre Maersk y Hamburg Sud, además del Acuerdo 2M que involucra al Grupo MSC y Hapag Lloyd, cuyo impacto es innegable sobre la actividad en los Puertos de Buenos Aires y Dock Sud“.

Alerta por las fuentes laborales

Para el gremio, si se suma la extensión de la integración de las terminales “la conmoción se potencia en los casos de MSC y Maersk, por lo que el personal tiene temor de que los gigantes operadores de carga y los propietarios y/o controlantes de esas terminales excluyan a las competidoras y arriesguen así los empleos y la sustentabilidad familiar”.

“La actual dinámica -consecuencia de esas concentraciones- altera el volumen operado por las terminales de ambos puertos. Las empresas segregadas procuraron resolver el tema afectando las fuentes de trabajo. La Fempinra libró una férrea batalla en defensa del empleo, sus condiciones y el salario. Es urgente la avocación y actuación del Estado”, afirman desde el nucleamiento sindical.

La organización a su vez cuestionó otra vez el decreto 870/18 que dispuso la licitación para el Puerto Nuevo de Buenos Aires, porque devino “un paradigmático modelo inspirado en la defensa del capital y en detrimento de la fuerza de trabajo; no tuvo ni tiene criterio alguno de razonabilidad y conveniencia y, por lo mismo, debe ser dejado sin efecto”, añadió.

Para la Fempinra, el actual y más grave problema estriba en “la posibilidad de que un barco que hoy opera en una de las terminales del Puerto de Buenos Aires (Río de la Plata) deje de hacerlo y pase a ser operada en la terminal 4 S.A., como ocurrió en 2018, lo que provocó un grave conflicto por el pedido de un preventivo de crisis y casi 200 despidos“.

Ello inspiró la “Carpa de la dignidad portuaria” por parte de los trabajadores durante 42 días, por lo que la Fempinra procura adelantarse a “un nuevo conflicto” y, por lo mismo, reclama el mantenimiento del statu quo, ya que “un movimiento de cargas de una a otra terminal puede generar una pérdida incalculable e irreparable de fuentes laborales“.

Las cartas a ambos ministros fueron firmadas por los dirigentes Schmid, Raúl Huerta, Raúl Lizarraga, Roberto Coria y Osvaldo Giancaspro, todos integrantes de la conducción.