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Productores almacenan soja para escapar de los altos costos del transporte

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Buque insignia del agronegocio brasileño, la soja aportó un resultado más débil a las compañías agrícolas en 2013. La suba del precio del flete debilitó la estrategia de aumentar los precios de la commodity. La caída de la rentabilidad está afectando el ritmo de comercialización de la cosecha que se levantará el próximo año y estimula a las empresas a invertir en almacenamiento para escapar a los picos de suba del transporte.


En SLC Agrícola la logística consumió el equivalente a u$s 99 por tonelada de soja, un aumento de 8% en relación al año pasado, cuando sumó u$s 92 por tonelada. El resultado es que, a pesar de haber conseguido vender la soja a precios más altos que en 2012, SLC registra hasta ahora un valor líquido por tonelada de soja 6% inferior al del año pasado.


Hasta el final del primer trimestre, la compañía había conseguido vender anticipadamente 73,6% de la oleaginosa levantada en 2013 a un precio promedio de u$s 506 por tonelada, 0,95% por encima de lo registrado en 2012. Sin embargo, cuando se considera el precio líquido (descontados los gastos con logística), el valor cae a u$s 406,83 por tonelada, ante u$s 409,80 el año pasado. En 2012, el valor líquido llegó a u$s 433,66.


Para minimizar el efecto negativo del flete en el resultado, SLC Agrícola pretende ampliar la capacidad de stock y alterar la escala de entrega de soja, explicó el presidente de la compañía, Aurelio Pavinato, un movimiento que seguramente acompañarán los grandes productores.


Según el ejecutivo, la empresa normalmente entrega 50% de la soja en el período de cosecha, entre febrero y abril, y el resto a lo largo del año. Pero, en este ciclo, decidió despojarse del 30% hasta abril a raíz del alto precio de los fletes. “El año próximo, no queremos entregar más que un tercio”, dijo Pavinato.


La empresa invertirá entre R$ 25 millones y R$ 30 millones para ampliar más de 10% la capacidad de almacenamiento actual, de 480.000 toneladas. Ese volumen equivale a 60% de su producción de granos (800.000 toneladas), y alcanza entre 80% y 100% cuando se considera que la cosecha de soja y de maíz tiene lugar en períodos diferentes. “El problema de logística en Brasil no tiene solución a corto plazo. Trabajamos para minimizarlo”, señaló el ejecutivo.


Otra compañía que busca aumentar la capacidad de almacenamiento para reducir la exposición a los altos costos del flete durante el pico de la cosecha es Vanguarda Agro. La empresa anunció hace tres semanas que pretende invertir R$ 20 millones para aumentar en 30.000 toneladas, o cerca de 10%, su capacidad de stock.


En la ocasión, el CEO de Vanguarda, Arlindo Moura, afirmó a Valor que la compañía puede anunciar nuevos aportes en almacenamiento en el segundo semestre, dependiendo de las condiciones de la nueva línea de crédito que el gobierno pretende poner a disposición para esa finalidad en el próximo Plan Agrícola y Pecuario.


“Lo ideal es que tengamos capacidad de poner en stock la soja hasta agosto y septiembre, durante la entre-cosecha estadounidense, cuando los premios que se pagan son más altos”, explicó. En este ciclo 2013/2014, Vanguarda Agro negoció 77% de la cosecha de soja y 61% del algodón hasta final de marzo.


No se conoce el nivel de precios del flete para el próximo ciclo, pero en este momento, es 20% superior al del año pasado. “En Mato Grosso, subieron 40% en el pico de la cosecha. Ahora, retrocedieron 20%”, dijo Pavinato. El mayor problema para la compañía pasa por la soja sembrada en Mato Grosso, donde los fletes cuestan 30% más que en la región nordeste del país. Según Moura, los precios del flete vial entre Rondonópolis y Paranaguá (Paraná) cedieron cerca de 10% desde el pico del año, pero todavía están lejos del promedio practicado en los últimos años. “

 

En esa ruta, el flete subió 48% entre marzo de 2012 y marzo de 2013”, observó. En función de ese aumento, los productores no iniciaron todavía la comercialización de la cosecha 2013/2014, que se levantará en el primer semestre de 2014. Hace un año, más de 40% de la cosecha 2012/2013 ya estaba comprometida, según el Instituto Mato-Grossense de Economía Agropecuaria (Imea). “El productor no acepta pagar ese nivel de precio, por eso sale a negociar”.

 

Fuente: Cronista.com