Nuevo escándalo de la intervención en la cooperativa Puerto San Martín

Puerto de San Martín

Se dan a conocer documentos y datos que comprometen a la Intervención de Juan José Schaer, quien en lugar de velar por las ganancias de los socios, trabajó para bajar costos de multinacionales. Se conocieron inversiones en acciones de Bunge.

La Cooperativa de Trabajo Portuarios que manejaba el sindicalista Hermé Juárez fue intervenida no solo por su controversial relación con las cerealeras y con las empresas que competían por el servicio de estiba sino además, por el escándaloso manejo de los fondos que administraba de manera discrecional y a su total antojo.

Juan José Schaer, interventor de la Cooperativa de Trabajos Portuarios Ltda.

La cooperativa, luego de ser intervenida por la Justicia Federal –a pedido del INAES- en el mes de Agosto de 2019, parecía que entraría en un período de ordenamiento de los modos y las formas en la relación con clientes y competencia pero luego de cumplido el período -6 meses ordenó el Juez Charbay- las evidencias demostraron que algunos de esos vicios de la conducción de Juárez no solo no desaparecieron sino que en algunos casos de profundizaron.

El viernes pasado, un reconocido medio del sector sindical hizo alusión a “inversiones” realizadas por la conducción de la Cooperativa. El tema no sería escandaloso -cuidar las acreencias de los asociados es una función de cualquier administración- si no fuese por el destino de esos fondos: la compra de acciones de Bunge en la bolsa de comercio de los Estados Unidos de Norteamérica. Esto significa que la cooperativa compró acciones de una empresa que es cliente y a la que la gestión de Juan José Schaer no solo le bajó los costos, perjudicando a sus propios socios, sino además le despegó la cotización de los servicios portuarios de la moneda en la que se manejan en todos los puertos del mundo, el dólar.

El perjuicio ocasionado a los trabajadores y a la misma cooperativa por parte de la gestión de la Intervención ordenada por la Justicia Federal es cada vez más evidente lo que hace cada vez más complicada no solo la continuidad de las actuales autoridades sino además que los asociados no le inicien acciones legales al Estado Nacional.

La prueba de la cuestionable maniobra está en los mismos libros contables que provee la gestión, más allá que no se logró determinar el monto exacto ni valor de la acción en los Estados Unidos. Según la documentación cerrada al 31 de diciembre de 2018, en el detalle del rubro Caja y Bancos se dejó constancia de un saldo deudor -a favor de la cooperativa- de 8.170.329 de pesos, que refleja el contravalor en pesos de los dólares depositados en una cuenta de moneda extranjera en el exterior, correspondiente a dividendos cobrados en dólares por la tendencia de las acciones.

Según fuentes administrativas, desde la Justicia y desde el mismo Gobierno estarían siguiendo muy de cerca las revelaciones del caso y el grado de conocimiento de los funcionarios sobre el tema particular.