La ITF expresó su preocupación por contagios entre trabajadores marítimos

La Federación Internacional de Trabajadores del Transporte (ITF), a través de su sección de Navegación Interior, manifestó hoy mediante un comunicado su “profunda preocupación por la situación que atraviesa el sector en la región frente al impacto de la pandemia Covid-19″. El documento lleva las firmas del secretario general de la ITF, Stephen Cotton, el secretario regional ITF Américas Edgar Díaz y el presidente del Comité Regional de la sección de Navegación Interior Julio Insfrán.

En ese sentido, Díaz afirmó “hemos tomado nota de muchos países han declarado a la navegación interior como un servicio esencial y en consecuencia tanto los remolcadores de puerto, los areneros, los barcos de línea, las lanchas de prácticos, flotas petroleras, etc., están operando normalmente con el riesgo que esto significa frente a una posible contaminación de los trabajadores”.

Stephen Cotton, secretario general de la ITF

“Debemos destacar, que además de la pandemia, la navegación está sufriendo la bajante del rió Paraná, cuestión que impacta directamente en nuestra sección e incrementa la tareas de dragado y balizamiento” agregó Díaz.

Por otra parte, desde la ITF reafirmaron que “no es posible detener el comercio exterior y el transporte fluvio-marítimo, pero exigimos la instrumentación urgente y obligatoria de protocolos de salud, seguridad e higiene que puedan garantizar la seguridad de todos los compañeros durante la pandemia y luego de ella, especialmente los que están en contacto con barcos extranjeros”.

La situación en Panamá

“Nuestros afiliados en Panamá nos informan que en Canal de Panamá, en términos generales, no había ningún protocolo a seguir y cada sindicato debió crear sus propios protocolos y medidas. No fue sino a través de la presión en sindical y de esta federación que la ACP comenzó a tomar seriamente esos protocolos” señala la misiva.

“Los mismos sindicatos nos relatan que los primeros infectados trabajaban en remolcadores (ingenieros, marineros y capitanes), debiéndose migrar a un sistema rotativo de más horas para fomentar el aislamiento” afirmó el dirigente, y detalló “existen al menos 43 trabajadores afectados por el COVID-19, 15 en cuarentena y 1 muerto”.

Cambios de tripulaciones en Colombia

La ITF lleva adelante una campaña mundial para que los trabajadores de mar puedan regresar a sus casas y los gobiernos faciliten así los cambios en las tripulaciones. De esta manera, y particularmente sobre lo que ocurre en Colombia, Díaz manifestó “nos informan que existen al menos 65 colombianos que residen en San Andrés y Providencia y que se enceuntran a bordo de cruceros, impedidos de desembarcar. Nos agregan que han enviado cartas y solicitudes para que se faciliten el desembarque pero no han recibido respuesta”.

“A modo de ejemplo, los sindicatos denuncian que en un navío que cubre la ruta Cartagena-San Andrés, un miembro de la tripulación apareció muerto en San Andrés y las autoridades no tomaron ninguna medida” destaca el comunicado, y agrega “su cuerpo permaneció 18 horas en el barco y la información sería que la tripulación estaba completamente infectada por el COVID-19”.

En ese sentido, la ITF expresó su repudio a los intentos de dumping laboral en el sector “rechazamos enfáticamente la utilización, por parte de algunas empresas, de la pandemia como excusa para precarizar condiciones laborales y salariales, ya sea disminuyendo estos últimos o abonándolos de formas capciosas pretendiendo trasladar a los trabajadores cualquier coste que la situación pueda acarrear”.

Por último, el Díaz expresó su “solidaridad con los compañeros del buque Tosna Star, de la empresa Marubaen, quienes fueron víctimas de piratería a mediados de Mayo frente a las costas de Haití. Son trabajadores argentinos que llevan mas de 120 días sin poder regresar su país por el cierre de las fronteras”.

La Federación Internacional de Trabajadores del Transporte (ITF) afilia aproximadamente a 20 millones de trabajadores y trabajadoras del transporte, representados en 700 organizaciones sindicales de 150 países.