Coria analizó el presente del Puerto de Buenos Aires

El sindicalista se pronunció en favor de una modernización, remarcando que “todo funcionamiento tiene que ser con los trabajadores adentro”. También cuestionó el escenario monopólico que plantea el proyecto impulsado por la actual administración

Guincheros TV, el canal audiovisual del Sindicato de Guincheros y Maquinistas de Grúas Móviles, presentó hoy la segunda parte de la entrevista a Roberto Coria, Secretario General del gremio, quien abordó el estado de situación del plan de modernización del Puerto de Buenos Aires, impulsado por la Administración General de Puertos.

“Hay un negocio inmobiliario que esta atrás de toda esta actividad y hay muchas posibilidades de que el puerto sea competitivo, adecuado a los ingresos y egresos de los grandes barcos del mundo, porque a través de esos barcos ingresa y egresa la mercadería que nos va a ayudar a desarrollar”, introdujo Coria.

“Hoy existen tres terminales que administran la carga y descarga de los barcos, esto fue a partir del año 90 que los puertos se privatizaron 100%, modelo que con sus luces y sombras es el que hoy está funcionando”, explicó el sindicalista, agregando que ”ahora hay un proyecto de dejar un solo operador, de 3 se pasaría a uno. Las empresas que quedan afuera, por vencimiento del pliego de licitación, tendrían que desvincular a los trabajadores y pagarles la indemnización porque evidentemente el nuevo proyecto no los contempla”.

En esta línea, “nosotros esta puja la hemos venido manifestando hace rato, toda modernización, competitividad, todo funcionamiento tiene que ser con los trabajadores adentro. Tenemos un acuerdo de contemplar a la totalidad de los trabajadores en forma directa, que son 1650, pero ese modelo de una sola terminal es un modelo que va a monopolizar la carga, achicar la mano de obra y en determinado momento, como quien dice, va a ser una operador el ‘dueño y destino’ de esta actividad en nuestro país”, sostuvo Coria.

Así, el sindicalista que también es miembro de Comisión Directiva de la Federación Marítima Portuaria y del Industria Naval de la República Argentina (FeMPINRA) y la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (CATT), detalló el escenario monopólico que plantea el proyecto impulsado por el organismo que dirige Gonzalo Mórtola: “Evidentemente, si vos querés exportar vas a tener que hablar con ellos. Nosotros decimos que la competencia tiene que ser uno o dos, para decir ‘si este barco es caro el flete ¿por qué no voy a ir con el otro barco que puede llegar a ser más económico?’.Pero en el fondo la matriz es que con dos terminales contemplaríamos a la totalidad de los trabajadores”.

“Guincheros no solamente ha presentado a través de sus delegados y a través de marchas y reclamos, sino que se ha operado políticamente para que los representantes del Ministerio de Transporte y los políticos que también tienen una visión más exacta  suspendan estos pliegos de licitación que se van a abrir el 2 de diciembre, días antes del inicio de un nuevo gobierno, para  discutir un nuevo proyecto de licitación con las pautas que nosotros venimos dando en estos últimos 4 años y tener una visión de cómo va a ser el nuevo puerto de aguas profundas; porque el mundo está cambiando, los barcos ya no son del mismo calado, son cada vez más grandes y tenemos que tener puertos, infraestructura, formación y capacitación de trabajadores para ese desafío”, expresó Roberto Coria.

Finalmente, el Secretario General de Guincheros concluyó que se trata de “un desafío de 10 o 15 años y tenemos que tener gente trabajando, gente produciendo y un país que tenga un desarrollo económico. Argentina va a crecer más allá de los malos gobiernos y los errores de la clase política, entonces tenemos que estar preparados para eso. Nosotros no podemos crecer si no vamos a tener un puerto para mañana comprar y vender más. Se tendría que estar armando infraestructura”.

Solidaridad con los portuarios chilenos

Desde el sindicato argentino apoyaron con sus pares chilenos de la Unión Portuarios, quienes fueron reprimidos tras decretar un paro de actividades en solidaridad con las manifestaciones en todo el país trasandino contra el nivel de desigualdad que persiste en la sociedad.