Cattanzaro: El sindicalista de Vialidad Nacional que cobija a funcionarios macristas

La actual administración macrista imprimió velocidad e inversiones durante su gestión para la política vial, regida por la Dirección Nacional de Vialidad (DNV). No exento claro, de las denuncias contra sus funcionarios como fue el caso de Javier Iguacel  o de alguno de sus funcionarios más cercanos.

Lo llamativo después de las elecciones de las PASO es el reacomadamiento que algunos altos cargos de la gestión del gobierno implementaron para defender sus lugares pero ya no como cargos políticos, sino como personal de planta de los trabajadores.

Pero, ¿Cómo se logra esto? Simple: afiliándose a un sindicato de la actividad y a partir de ahí tratar de tomarlo como una trinchera, ante el avance de las tropas peronistas que eventualmente desembarquen en la DNV de la Casa Central a metros de Plaza de Mayo.

Ahora bien , es más que conocido que durante estos cuatro años los sindicatos viales como el STVyARA y el Sevina mantuvieron luchas contra el gobierno por el cierre de las escuelas viales , las magras paritarias otorgadas, paralizaciones de obras y venta de sedes distritales. Pero en este momento delicado y de ánimos caldeados el sector gremial está jugando al filo de la navaja, por no decir de la traición a la clase trabajadora.

El secretario General de Sevina (Sindicato de Empleados de Vialidad Nacional), Fabián Gustavo Cattanzaro, por estas horas está en boca por afiliaciones polémicas y no solo en los pasillos de los viales sino también de referentes gremiales de peso, llegando los ecos tanto a las oficinas de “México” de Alberto Fernández, como del Instituto Patria de la calle Rodríguez Peña.

Los indultados de Cattanzaro

Los funcionarios políticos que desarrollan políticas ejecutivas de un gobierno, no es común que se afilien a un gremio y menos en la batalla campal que se desató en el organismo vial durante estos años, pero parece ser que el organismo vial de la Av. Roca, se convirtió en un oasis en el desierto.

Por lo menos así lo viven tres actuales funcionarios de peso como son Juan Méndez, Subgerente de Investigación y desarrollo; Mayra Martínez, Subgerente de gestión de Contrato, y Alejandro Bisio de la Gerencia de calidad investigación y desarrollo. Todos lograron algo soñado: que un gremio los cobije. El protector, es el hombre fuerte del Sevina y también del FEPEVINA (Federación de Personal de Vialidad Nacional), el “compañero Cattanzaro”, como suelen ahora los funcionarios llamarlo.

Más allá de la polémica o el mal gusto en dar afiliaciones a funcionarios que realizaron “un gran daño a los trabajadores”, en lo que todos coinciden, sonaron luces de alerta ante el intrépido sindicalista por incluirlo en reuniones estratégicas vinculadas al escenario peronista electoral.

Polémicas participaciones

El máximo referente de la Corriente Federal, Sergio Palazzo, deposita su confianza en Cattanzaro en lo que hace a las políticas viales del sector. Es más, incluso como pudo verse en publicaciones de redes sociales, Cattanzaro formó parte de la comitiva que se entrevistó con la propia Cristina Fernández de Kirchner.

 

Hasta acá todo parece normal, pero el ruido aparece en la participación de los funcionarios macristas apuntados en el “Foro Nacional hacia una Vialidad de los trabajadores y el Pueblo”. Allí quedaron retratados en los más de tres encuentros realizados, con imágenes que hasta el propio gremio exhibe con orgullo en su página de Facebook.

La realidad es que en esos encuentros se ventilan (y como es lógico, se establecen comisiones y documentos) los planes que tiene para el organismo vial, la fórmula presidencial peronista desde diciembre del 2019.

En estos encuentros, Mendez y los demás funcionarios toman notas y hacen aportes, pero Notitrans pudo acceder a la incomodidad que sintieron otros de los presentes a las reuniones. “Es como estar durmiendo con el enemigo. Todo muy lindo pero no hay que ser mago, se sabe que reportan al gobierno todo lo hablado, o consensuado, muchos estamos incómodos pero no podemos hacer nada”, sostuvo una fuente que mantiene una tensa relación con Cattanzaro y que por estas acciones la irritación fue en ascenso.

En la política, la inocencia se paga o se reivindica como errores y se subsana, más todavía cuando un gremio expone a su referente – por el correligionario Palazzo- que sueña con desembarcar en la calle Azopardo con la bendición de la ex presidenta. Las falanges del sindicalismo peronista vienen dando mensajes que sería imposible el copamiento de esa posición.

Ahora, y volviendo al terruño vial , no puede tomarse a la ligera el error por el “llamado infiltramiento”, de estos funcionarios. Un escenario de una trama de intereses que aún se desconocen y del cual no se tiene antecedentes quedando explicaciones por dar, al tiempo que fomenta  un clima de desconfianza – por no decir traición- en un escenario electoral en el que el gobierno saliente quiere dar pelea y no dar la batalla por perdida.

Hay que reconocer que estos tres funcionarios políticos lograron algo imposible, agradecidos eternamente con Cattanzaro por no negarles la afiliación. Nadie pensó jamás que los iba a sumar a reuniones y comisión pero el sindicalista tendrá sus motivos. ¿Los explicará alguna vez?.