Se normaliza la situación en el aeropuerto de Bariloche

El aeropuerto de San Carlos de Bariloche opera hoy con normalidad luego del cierre del viernes y sábado por el intenso temporal de nieve que afectó a la región, sumado a las demoras de ayer por niebla, y los cientos de pasajeros varados comenzaron a regresar a sus ciudades.

 

Hasta este mediodía sólo fue cancelado un vuelo de los siete previstos y a partir de las 12 el monitor de Aeropuertos Argentina 2000 presenta otros 16 en horario, sin que la terminal presente pronóstico meteorológico en contra hasta el último despegue, previsto para las 23.35.

 

Es un panorama muy diferente al que se vivió ayer y esta mañana a primera hora en la terminal, con cientos de pasajeros –entre ellos numerosos brasileños-, que sufrieron cancelaciones a diario desde el viernes, e incluso algunos debieron pasar hasta tres noches en el lugar debido a los cambios y la confusión informativa del aeropuerto y las compañías. 

 

Los pasajeros con más postergaciones expresaban su enojo con la ciudad, porque además del caos de los vuelos, los que querían volver a pernoctar en un hotel no conseguían lugar, las agencias de viajes no les aportaban soluciones, y en los comercios del aeropuerto a los que recurrían para comer aumentaron los precios en forma abusiva, hasta que el escándalo se hizo público.

 

Desde el domingo muchos pasajeros pudieron viajar en colectivo, alternativa que en algunos casos ofreció Aeropuertos Argentina 2000 y en otros buscaron los mismos pasajeros por su cuenta, luego de arreglar con la empresa la situación de los pasajes no aprovechados.

 

Esta opción generó irritación también cuando después de hacer una cola de más de tres horas, los colectivos disponibles se terminaron y no aparecieron refuerzos, porque el transporte terrestre también se vio colapsado por el temporal de nieve y las heladas extremas de los últimos días.

 

Además un desperfecto dejó sin calefacción a la terminal de ómnibus, con temperaturas que desde el fin de semana no subían de cero, y la Municipalidad recién logró improvisar recién ayer la solución con un sistema de cañones de aire caliente que funcionan con gas envasado.