Paraguay analiza retornar los vuelos internacionales en septiembre

Así lo anunció hoy la administración del país vecino, aunque destacó que todo depende de la evolución de la pandemia en la región. Se observa a Brasil ya que atraviesa el peor brote en América Latina.

El país sudamericano reporta muy bajas cifras: 4.113 contagiados por coronavirus y solo 35 decesos, frente a los más de 2.2 millones de casos y de 84.000 muertes en el Brasil.

Pero julio es el mes que registró mayor número de muertes, con 11, desde que en marzo la pandemia irrumpiera en Paraguay.

El ministro de Salud, Julio Mazzoleni, dijo hoy que el mes de septiembre es una “estimación cercana” en la que trabajan los organismos del Estado para el retorno de los vuelos internacionales, entre otras cuestiones.

Hasta ahora el Gobierno paraguayo no había avanzado en ningún plan para el reinicio de las rutas áreas tras el cierre de las mismas en marzo, junto a los pasos fronterizos terrestres.

La preocupación en Paraguay se concentra en la situación en el vecino Brasil, el segundo país más afectado del mundo por la pandemia, y en menor medida la de Argentina, donde vive la mayor colonia de paraguayos del exterior.

Al respecto, el presidente Mario Abdo Benítez dijo ayer que Paraguay mantendrá sus fronteras cerradas hasta que Brasil consiga aplanar la curva de contagios por coronavirus.

En su intervención, Mazzoleni también instó a la población joven a cumplir con las medidas preventivas sanitarias para no contagiar a los grupos de riesgo del país, en los que la cifra de muertes es de las más bajas de la región, por debajo del 1%.

Mazzoleni explicó que el mayor número de contagios se está dando en la franja comprendida entre los 20 y los 40 años, con 2.857 personas.

El ministro reiteró que Paraguay mantiene una mortalidad por debajo del 1% y que de cada cien pacientes son internados entre cuatro y cinco, con uno que termina en terapia intensiva.

El titular de Salud, asimismo, volvió a mostrar su preocupación por la circulación viral en Asunción y en los departamentos de Alto Paraná, frontera con Brasil, y Central, el más poblado. El aumentos de casos en esas zonas hizo que el Gobierno no las habilitara para la fase cuatro de la cuarentena, que permite la apertura de bares y cines.