Metrovías suspendió a más de 70 trabajadores

La decisión de la empresa concesionaria se debe a las medidas de fuerza gremiales, que llevan más de tres semanas en vigencia. Ayer, la Asociación Gremial de Trabajadores del Subte y Premetro (AGTSyP) decidió un paro general de 12 horas a partir de la hora cero del miércoles en las líneas A y B si Metrovías no retrocede con la suspensión de los empleados.

La empresa que opera el subte emitió ayer un comunicado validando nuevamente el acuerdo paritario “firmado y rubricado entre las partes intervinientes” – UTA y la Secretaría de Trabajo porteña- y ratificó las denuncias presentadas a las autoridades por las reiteradas medidas de fuerza de la AGTSyP. El sindicato, que perdió judicialmente la personería gremial, protesta por el acuerdo salarial por no haber sido convocados a la negociación.

El comunicado indicó: “Hemos enviado telegramas de suspensión a más de 70 empleados de la compañía que, en el marco del presente conflicto, han bloqueado instalaciones y formaciones, impidiendo de esta manera el funcionamiento del servicio. Estas sanciones son de aplicación inmediata, salvo en el caso de los delegados gremiales, que al contar con tutela sindical requieren una autorización judicial previa, por lo cual estamos iniciando acciones ante la justicia laboral a efectos de su desafuero..

Por su parte, el secretario de prensa del gremio, Enrique Rositto, confirmó anoche que si la concesionaria “no da marcha atrás mañana con la decisión de suspender a más de 70 empleados -entre ellos delegados con fuero legal e integrantes del sindicato- habrá paro general de 12 horas el miércoles en las líneas A y B”. Rositto confirmó también que luego de esa huelga de 12 horas en ambas líneas la protesta continuará entre las 12 y las 14 con la habilitación del libre paso por los molinetes en estaciones aun a determinar. El dirigente, informó que la decisión fue adoptada anoche en asamblea luego de las tres horas de paro realizadas en línea D.

Los trabajadores ratificaron la continuidad del plan de acción gremial, iniciado hace tres semanas y ayer en la línea D permitieron el libre paso de los pasajeros y realizaron una huelga de tres horas desde las 20.30. Los empleados de subterráneos rechazan la paritaria firmada entre el gremio de Roberto Fernández y la cartera laboral metropolitana y exigen participar en esas negociaciones.

El libre tránsito a través de los molinetes comenzó ayer a las 17.30 por el término de tres horas en la estación Congreso de Tucumán. A esa medida le sucedió la huelga que paralizará el servicio por el resto de la jornada. Estaba previsto que a las 20.15 (de ayer) partieran los últimos trenes desde ambas cabeceras (Congreso de Tucumán y Catedral), según informó la organización sindical en un comunicado de prensa.

El plan de lucha incluirá nuevas medidas de fuerza, que podrían anunciarse esta noche, en rechazo de “las sanciones que aplicó Metrovías contra los trabajadores“. “No hubo ni hay respuestas del gobierno porteño ante el reclamo de continuidad de la negociación paritaria con los legítimos representantes del sector”, señaló Pianelli, quien condenó “la decisión oficial de obviar el camino del diálogo y la provocación patronal”.

Un comunicado de la firma concesionaria aseguró esta tarde que ya realizó “la denuncia correspondiente ante las autoridades laborales en demanda de que se declare la ilegalidad de los paros generales y se califique al subte como servicio esencial”.

La empresa ratificó que la paritaria se firmó el 12 de abril último y “está siendo abonada según lo acordado; fue rubricada por las partes intervinientes y ajustada a derecho y, por ello, no puede ser desconocida por ninguna de las asociaciones gremiales”, afirmó. Las suspensiones fueron decididas en el contexto de un fallo judicial a favor de más de 20 empleados que fueron absueltos de la imputación de levantar en su momento molinetes.

El juzgado penal, contravencional y de faltas número 7 de Buenos Aires absolvió a esos trabajadores, quienes habían sido acusados e imputados por aplicar la estrategia del “libre paso” de pasajeros en las líneas como medida de protesta contra la paritaria.