Mendoza tendrá el primer gasoducto virtual de GNL del país

Uspallata será la primera localidad de Argentina en donde el gas natural licuado se almacenará en depósitos tecnológicos que volverán el líquido congelado a estado gaseoso y lo inyectarán a la red domiciliaria.

La provincia de Mendoza tendrá el primer gasoducto virtual de Argentina sin emisiones de CO2, ya que trasladará gas natural licuado (GNL), y podrá proveer el combustible también a localidades alejadas sin la necesidad de extensas redes, informó hoy el Ministerio de Economía provincial.

En ese sentido, la localidad cordillerana de Uspallata será la pionera en el país en operar con energía limpia.

Una vez que el GNL sea transportado por ruta hacia ese lugar, se almacenará en depósitos de última tecnología que volverán el líquido congelado a estado gaseoso y lo inyectarán a la red domiciliaria. El GNL es un combustible también empleado por los transportes de carga, que contamina la mitad que el gasoil y es más barato.

El ministerio de Economía mendocino subrayó que la provincia sigue posicionándose a la vanguardia de las energías limpias en Argentina, ya que además de planificar y concretar los parques solares, los paneles en edificios públicos y los pequeños aprovechamientos hidroeléctricos, la Empresa Mendocina de Energía (Emesa) ampliará la red de GNL para abastecer a Uspallata.

Con este paso, desde la cartera económica, aseguraron que Mendoza será la primera provincia de Argentina en contar con un gasoducto virtual.

Ventajas del GNL

Es la mejor alternativa para transportar reservas remotas y aisladas hacia cualquier punto, ahorrando kilómetros de red de gas y cuidando el medio ambiente.

La provincia cuenta con la tecnología para procesar este tipo de gas, que se somete a un proceso llamado “licuefacción”, es decir, queda en estado líquido y a una temperatura de más de 160 grados bajo cero, y ocupa menor volumen que en estado gaseoso.

Con este método, se construye una red de distribución solo en la localidad que lo necesita y no se deben hacer kilómetros de cañerías desde puntos remotos, lo que garantiza energía limpia disponible para poblados alejados.

Con la ampliación de la red de este tipo de combustible, que reduce el monóxido de carbono y no genera partículas de hollín, Mendoza cumple con los Acuerdos de París sobre el Cambio Climático, que tienen como objetivo reducir la emisión de gases efecto invernadero para frenar el calentamiento global.