Las nuevas restricciones alcanzan a todo el mercado de motos

El Ministerio de Industria, a través de la Resolución 45/2011, determinó la aplicación de Certificados de Importación de Motocicletas a las unidades que actualmente se clasifican como superiores a 250 cc. de cilindrada. Esta decisión se aúna con la Resolución del 2006 (689/2006), en la cual se aplicaban Licencias No Automáticas (LNA) a los motovehículos de hasta 250 cc. De esta forma, con las nuevas medidas restrictivas, quedan bajo la tutela del régimen de licencias la totalidad de unidades que son importadas al país.

La aplicación de las nuevas LNA rige desde el miércoles 9 de marzo del corriente año, con la intención manifiesta de abarcar a aquellos sectores que podrían verse abastecidos con producción de origen local. Uno de esos sectores es el de motovehículos.

El efecto pretendido por el Estado Nacional es el de reemplazar importaciones por producción y trabajo nacional, una orientación que ya había sido iniciada en el sector de motovehículos a través del Régimen de incentivo a la inversión local para la fabricación de motocicletas y motopartes y del cuál participan ya algunas firmas.

Un segundo efecto, deseado o no, pero que indudablemente será visible, es el de ralentizar las salidas de divisas en un sector que importa una buena parte de sus insumos pero que no tiene una finalidad exportadora, por lo que no recupera la inversión de moneda extranjera.

De todos modos se mantiene la posibilidad de tramitar una Constancia de Excepción para todas aquellas motocicletas que ingresen al país para ser ensambladas, puesto que son el insumo de las plantas de ensamblaje y generan de trabajo local.

Si nos volcamos a los datos de importaciones realizadas durante el 2010 encontramos que las motos que se incorporaron al seguimiento mediante la resolución 45 representaron apenas el 2,7% del total ingresado durante el año pasado. En los últimos tres años, el lugar que ocuparon las unidades de más de 250 cc. en el conjunto total de importaciones no ha sabido superar el 3%. El dato distintivo para estas motos es que prácticamente el 100% ingresan al país ya ensambladas y listas para ser colocadas en el mercado. Esta condición las inhabilita para gestionar una Constancia de Excepción.

Al tiempo de evaluar los efectos de las medidas adoptadas en el sector, el logro es parcial. El año 2008 marcó un ritmo de importaciones récord que tuvo su contrapartida en el 2009 de la crisis. El año pasado cerró con un menor volumen de unidades importadas que en 2008. El desafío estará puesto de esta manera en lograr que el 2011 -del que se espera una actividad hito-, también muestre una reducción de las importaciones totales.

Los dos primeros meses del año ya acumulan casi un 20% de lo ingresado en el 2010. En términos de producción local, el objetivo de generar trabajo local se cumplió, dada la evolución de las importaciones de unidades a ensamblar respecto a las que ingresan ya armadas, un reflejo de la industria para capitalizar en producción la demanda creciente.

Queda por verse si en los segmentos de mayor cilindrada se podrá alcanzar un efecto similar a partir de esta medida y si se logra acoplar con el cambio en la demanda que proviene de un mercado que ha alcanzado cierta madurez gracias al auge del 2010, los precios competitivos y la variedad de oferta.


Fuente: abeceb.com