La nueva manera de viajar en transporte público

A staff member at city transport company wearing protective clothing disinfects a bus as new coronavirus disease (COVID-19) cases are reported in Skopje, North Macedonia March 7, 2020.REUTERS/Ognen Teofilovski

Sentados, con barbijo y con menos frecuencia es como se propone viajar a diario a la sociedad y en especial en el AMBA, donde el servicio está disponible sólo para trabajadores esenciales por el incremento de casos de Covid-19 que se expone en la última semana.

El transporte público es imprescindible para los ciudadanos de los centros urbanos del país, aunque es señalado por los sanitaristas como el mayor propagador del coronavirus y por eso en cada provincia se aplican protocolos específicos para su uso atendiendo a la fase de aislamiento, según informaron las autoridades locales.

En la ciudad de Santa Fe, las líneas de colectivos funcionan con frecuencia reducida, choferes aislados con paneles acrílicos y con coches que son desinfectados a diario, según indicaciones del municipio, mientras que en el caso de los taxis y remises, no pueden llevar más de 2 pasajeros por viaje, siempre en el asiento de atrás y con las ventanillas bajas sin excepción.

En Chubut, por su parte, el transporte público se presta de manera disímil según la localidad en los tramos de media distancia y urbano, ya que la modalidad de “larga distancia” está interrumpida.

Para el caso de media distancia solo circula entre las localidades cordilleranas de Esquel y Trevelin y entre Comodoro Rivadavia y Rada Tilly, sobre la costa atlántica del sur chubutense; mientras que las líneas del servicio urbano están sin actividad en Rawson, la capital; aunque en Trelew sí funciona pero solo para trabajadores de la salud y policías; y en Puerto Madryn y Comodoro Rivadavia el servicio es el habitual aunque con menos frecuencias.

José Pérez, dirigente de la Unión Tranviarios Automotor, aseguró: “Nosotros nos encargamos de marcar cualquier falencia”.

En Santiago del Estero, en los últimos días el transporte público de pasajeros amplió su horario y circulan desde las 5 hasta las 23, solo con pasajeros sentados y con controles en la ciudad capital y en otras localidades, que incluyen la toma de temperatura por parte de inspectores municipales y la relocalización de las paradas con el fin de evitar aglomeraciones.

En el transporte interurbano se cumplen similares protocolos aunque la gente debe tener además el permiso en la app “Circulando”.

En lo que respecta al servicio de transporte semipúblico, los remises o radio taxis, pueden trabajar desde las 7 a las 24, solo puede trasladar un pasajero y deben contar con separadores de plástico para evitar cualquier contacto y viajar con las abiertas las ventanillas para ventilar el ambiente.

También en Mendoza “se instalaron dispositivos en todas las unidades para aislar a los choferes; se realizan a diario desinfecciones en colectivos y taxis y se lanzó una aplicación móvil para conocer el horario exacto de la llegada de colectivos, troles o metro tranvía, donde nadie viaja parado”, informó la gobernación a Télam.

Rodolfo Calcagni, titular del Sindicato del Personal de Micros y Ómnibus de Mendoza se mostró conforme y dijo que desde el gremio se entregaron “protección con nylon para separar a los pasajeros del chofer, 2.500 máscaras, barbijos, 2.600 dosis de vacunas antigripales”.

En Paraná, Entre Ríos, el servicio de transporte urbano tuvo 23 días de paro entre marzo y abril por falta de pago de salarios, pero volvió a funcionar únicamente con pasajeros sentados, el permiso de circulación y en horarios diarios de domingo.

Además, días atrás se rehabilitó el servicio ferroviario que une Paraná con Colonia Avellaneda, pero solo pueden viajar 70 personas en cada recorrido, todas las cuales reciben alcohol en gel, barbijos, deben contar con el permiso para circular y en los destinos se realizan desinfección en los asientos.

Por otro lado, semanas atrás se habilitó el transporte entre ciudades de las provincias, aunque en la mayoría de los casos se realizan con menos del 50% de la capacidad, dijo a la prensa el titular de la Asociación Empresaria del Transporte Automotor Entre Ríos, Leonardo Herlein.

En Salta, el transporte público de pasajeros está habilitado solo para los trabajadores exceptuados, con estrictos protocolos de seguridad y distanciamiento social, mientras que los niños no pueden subir a los colectivos, según precisaron fuentes de la Sociedad Anónima Estatal del Transporte Automotor.

En tanto, por un acuerdo entre los gremios del sector y el Ministerio de Salud de Salta, los trabajadores de la salud pueden viajar gratis en el transporte público de pasajeros desde el 1 de junio pasado y por 3 meses, mientras que los jubilados y pensionados también viajan sin pagar el día en que cobran sus haberes, para ir al médico o al banco, con turnos.

Por otro lado, la semana pasada, la Autoridad Metropolitana del Transporte dispuso restablecer el transporte interurbano de pasajeros, entre municipios, con un estricto protocolo para evitar contagios.

En Viedma, Rio Negro, el municipio continúa con los controles sanitarios en el transporte público de pasajeros. El titular del área de Protección Ciudadana de Viedma, José Flores,indicó: “El trabajo que llevamos es constante con guardias diarias, en donde los inspectores verifican el cumplimiento de las medidas como el distanciamiento que deben respetar las personas, por ejemplo, sentarse en una hilera de asientos dejando una vacía”.

En Bahía Blanca, el secretario de Movilidad Urbana y Espacios Públicos de la municipalidad, Tomás Marisco, señaló a la agencia de noticiasTélam: “Declaramos la emergencia en el transporte público y la cantidad de pasajeros bajó en más de un 80%. Además, implementamos medidas como el ascenso por la puerta trasera, restringir la circulación y bajar la cantidad de frecuencias y de kilómetros”.

Por último, en San Luis el transporte urbano e interurbano se presta con normalidad todo el fin de semana, con uso obligatorio de barbijo y todas las personas sentadas, aunque mañana se decidirá si comienza una medida de fuerza por reclamos salariales.