La máquina del tiempo

 

Este tren, de principios de la década del 20, se destaca sobre otros trenes del mundo, sus infrecuentes vagones son de madera y ruedan sobre una trocha angosta adornada por las flores del lugar. Vivir esta experiencia, pensar en la locomotora, su humo negro y el silbido que emite al arrancar, rápidamente lo sube a uno en un viaje al lejano oeste, a esas películas de cowboys.

Este viaje cargado de bellas historias es un verdadero recorrido por el tiempo, es realmente un museo rodante. Se puede partir desde la localidad de El Bolsón con dirección a El Maitén, donde rápidamente dejara atrás el paralelo 42 que divide de forma imaginaria a las provincias de Río Negro y Chubut.

“El maitén” es una localidad muy particular, situada en un valle labrado por la erosión de los glaciares, se encuentra inmersa en un ecosistema conocido con el nombre de “ecotono”, en plena transición del bosque andino a la estepa patagónica.

Al finalizar el viaje el guía mostrará los talleres donde se mantiene esta máquina, este tren se encuentra en estado original, su nombre real es Henschel clase 75 H a vapor, se creó en 1922 y es considerada por sus fabricantes una pieza única.

Las tarifas para viajar en la trochita comienzan desde los $ 150 para los extrangeros, los residentes nacionales mayores $ 80, para los jubilados y estudiantes $50, niños de 6 a 15 años 35$ y los menores de 5 años sin cargo.

Porque “La Trochita”: el nombre proviene de la inusual longitud de la trocha de la locomotora, de tan sólo 75 centímetros. Son maquinas denominada de “trocha súper económica”, por la diferencia de centímetros entre un riel y el otro. La velocidad máxima que alcanza es de 35 kilometros por hora y la mínima de cinco. El maquinista debe darle con una llave manual el paso del domo al pistón, lo que la inserta dentro de las 5 maquinas a nivel mundial sobreviviente al tiempo.