La justicia porteña exigió la suspensión inmediata de la actividad de Uber

El fallo volvió a exigir al gobierno de la Ciudad suspender de “modo inmediato” la actividad de Uber y otras empresas similares a las que califica como “empresas de transporte”, concepto que la compañía rechazó al asegurar que no son “un servicio de transporte público de pasajeros”

La orden la impartió el titular del juzgado Nº 15 en lo Contencioso Administrativo y Tributario de la Ciudad de Buenos Aires, Víctor Trionfetti, quien resolvió ampliar la medida cautelar que había dictado a partir de una presentación que el Sindicato de Peones de Taxis hizo contra el gobierno porteño en abril de 2016, fecha en que comenzó a operar Uber en la Ciudad.

“El GCBA deberá adoptar de modo inmediato las medidas necesarias para suspender cualquier actividad que desarrollen estas empresas en materia de transporte de pasajeros en el ámbito de la CABA”, aseguró en su fallo el titular del juzgado, Víctor Trionfetti, según consignó el sitio ijudicial.

Por su parte, Felipe Miguel, Jefe de Gabinete de la Ciudad, señaló que “en la Ciudad, el servicio que presta la empresa Uber es ilegal. También es ilegal el servicio que prestan los conductores. En general terminan con multas y alguna posible pena de arrestos y retención de licencias. Son contravenciones”

“Se hicieron muchas cosas en materia de controles al transporte ilegal de pasajeros; en 2018 se hicieron más de veinte mil controles, de los que resultaron más de quinentos autos que resultaron ser Uber y sobre los cuales se actuó”, sostuvo el funcionario porteño en diálogo con Todo Noticias.

“También se trabajó en otras aristas, como aumentar las sanciones al transporte ilegal de pasajeros, bloquear la página web, impedir el uso de tarjetas de crédito para este sitio. Lo que la AFIP definió en las últimas semanas fue un encuadramiento de la actividad de Uber, que señala que su servicio es de una empresa de transporte de pasajeros; dentro de ese encuadramiento surgen responsabilidades tributarias y previsionales que la empresa no estaba cumpliendo”, agregó Miguel.

“Lo que se pretende es que trabaje en el marco de la ley; si lo hace es bienvenido. Por ejemplo, Cabify está encuadrado y presta un servicio muy similar y legal”, conluyó.

Tras el fallo, Uber se definió como “una empresa de tecnología, no es un servicio de transporte público de pasajeros”.