Expertos aseguran que la tasa de desempleo real es de 18,7%, la más alta desde 2002

El informe fue realizado por el Centro de Estudios de la Nueva Economía (CENE) de la Universidad de Belgrano. Contradice lo difundido por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC) publicado recientemente para el segundo trimestre del año.

El estudio señala que la tasa real de desempleo llegaría a un 18,7 por ciento en lugar del 13,1 por ciento informado por la Encuesta Permanente de Hogares del INDEC. Así, el número es solo superado por el 19,7 por ciento registrado en 2002.

Esto se debe a que el INDEC registró un salto abrupto en la categoría de inactivos disponibles para trabajar, es decir, personas que perdieron su trabajo y no habrían podido salir a buscar uno nuevo y cuyo total representaría 1,3 millones de personas. Si se suman a los 2,2 millones que el INDEC computó como desocupados, da un total de 3,5 millones de desempleados.

“Llama la atención la caída que aparece en el porcentaje de población activa. En efecto, la tasa de actividad cae de un 47,1 a un 38,4 por ciento, valor mínimo de la serie histórica analizada. La caída en la tasa de actividad indica que hay un aumento de la población que no está ni ocupada ni desocupada” aseguró Víctor Beker, director del CENE.

Asimismo, Beker detalló “son los desocupados que, al momento de la encuesta, si bien no tienen ocupación, tampoco están buscando activamente trabajo. No es de extrañar que esta categoría haya tenido un brusco incremento. ¿Cómo podían estar buscando trabajo si, por efecto de la cuarentena, no podían salir de sus casas?”.

“En realidad, son desocupados privados de buscar empleo. Es muy factible que el INDEC no haya podido identificar al total de inactivos forzosos por efecto de la cuarentena, por incluso las condiciones del relevamiento vía telefónica, que implican un cambio sustancial respecto a la modalidad de entrevista presencial” agregó el economista.

Finalmente, Beker remarcó “hay razones para suponer que dicho guarismo subestima la real magnitud del fenómeno. Un dato complementario e igualmente preocupante es la cantidad de población que dejó de percibir todo tipo de ingresos, en comparación con el segundo trimestre de 2019″ y concluyó “hay unos 2,5 millones de personas que tenían algún ingreso el año pasado no tuvieron ninguno, ni laboral ni no laboral como el IFE u otras formas de subsidio estatal”.