El Canal de Panamá prepara el terreno para una guerra contra sus sindicatos en medio del brote de Covid-19

El estratégico Canal de Panamá comienza por estas horas a convertirse en un polvorín en materia laboral . Las agresivas políticas de precarización que se implementan, sepultaron el optimismo que podría traer la llegada del nuevo Administrador del Canal Doctor Ricaurte Vásquez y su adjunta la Ingeniera Ilya Marotta.

El fin del mandato del hombre fuerte de la ACP, Jorge Luis Quijano lo hace ver hoy a la distancia como un hombre con el que por lo menos se sabía que no buscaba el asfixiamiento de su dotación laboral .

La actitud completamente antisindical en contra de los gremios se mantiene como una política prioritaria, pero ahora enfundada bajo una falsa premisa de lograr “optimización y eficiencia” que en realidad parece enmascarar intenciones desleales y perjudiciales en contra de la estabilidad de los trabajadores y la integridad del régimen laboral especial del Canal

La persecución sindical a toda costa

La implementación por parte de la ACP de recursos, procesos y gestión administrativa para apelar ante la Corte Suprema de Justicia, son “un ejemplo cotidiano de represalia en contra de los sindicatos y dirigentes sindicales que han denunciado el grave riego que enfrentan los trabajadores y trabajadoras”, indican los gremialistas.

Un ejemplo son las políticas unilaterales de la ACP ante el COVID19, tales como las vacaciones forzadas a los trabajadores de campo en operaciones del Canal.

En el caso de la resolución no respetada, a pesar de ser de obligatorio el cumplimiento de acuerdo a la Ley Organica del Canal, la ACP se empecinó en llevar hasta la Corte Suprema de Justicia, gastando miles de dólares pertenecientes al pueblo Panameño para disputar una cifra aproximada de 35 dólares correspondientes a la compensación que gerentes de la ACP decidieron no pagarle a un delegado sindical por estar en ejercicio de sus funciones para con el sindicato, de acuerdo a los procedimientos establecidos en su Convención Colectiva.

Objetivo de la ACP: Destruir la solidaridad sindical

En cuanto a las negociaciones colectivas, la administracion de la ACP tiene como meta canjear ajustes ínfimos de salario por derechos sindicales medulares tales como tiempo de representación, delegados y otros.

“Han utilizado incluso la excusa del virus para desechar logros de los trabajadores en sus Convenciones Colectivas previas, a la vez que se perpetran innumerables incidencias de abuso del erario público al permitir gestiones administrativas pobres e ineficientes”, reza un tramo del informe elevado por los sindicatos a la Federación Internacional de Trabajadores del Transporte (ITF), que impulsa acciones para que la ACP revierta su accionar.

Simultáneamente, el flujo de tránsitos por el Canal “ha sufrido poco por la crisis COVID y sus operaciones se mantienen robustas y en vías de mejora”, se vanagloria la Ingeniera Ilya Marotta. “La realidad es que se vende internamente otro panorama para sustentar despidos de personal esencial, descuentos no autorizados y otras vejaciones a la integridad de los trabajadores”, completa el informe de los sindicatos al que tuvo acceso Notitrans.

En síntesis, el Canal vive hoy una campaña antisindical evidente, a pesar de haberse hecho cambios en sus directores principales hace poco más de un año. Mientras tanto, la Junta Directiva del Canal se mantiene al margen, de manera pasiva y acepta con su silencio las acciones del Administrador y su adjunto.