Dragarán los accesos al puerto de Buenos Aires

 

La importancia de la obra reside en que la industria naviera incorpora año tras año buques de mayor porte, más largos (eslora) y anchos (manga), en un esfuerzo por lograr economías de escala y maximizar el uso de las bodegas, es decir, transportar más mercadería y dedicar menos buques a cada servicio.

Para mantenerse en los principales circuitos del transporte internacional -y no encarecer el comercio exterior con transbordos-, los puertos necesitan adecuar su infraestructura de acceso, con canales lo suficientemente profundos y anchos.

Buenos Aires se mantuvo relegado en esta carrera de modernización. Por su ubicación en el Río de la Plata, con un lecho abundante en sedimentos, los canales de acceso necesitan un dragado y mantenimiento de profundidad y ancho permanentes, cosa que se hace de forma irregular desde hace más de dos años.

Esta acción está en manos de la Dirección de Vías Navegables, dependiente de la Subsecretaría de Puertos, que usa dragas que datan de las décadas del 70 y el 80.
"Pedimos autorización al Ministerio de Planificación para llamar a una licitación internacional para las obras de dragado y mantenimiento", señaló a La Nacion Oscar Vecslir, interventor de la Administración General de Puertos (AGP), organismo que contrata los servicios de dragado a Vías Navegables.

Consorcios

Fueron tres los consorcios empresarios que se presentaron y el ganador resultó la UTE integrada por Servimagnus (del empresario Ricardo Román, presidente de Loginter), SDC do Brasil Servicios Marítimos y Rowing, de China.

"Es un contrato de 194 millones de pesos. La ejecución del dragado se fijó en nueve meses, pero en esta oportunidad se agregó en el contrato el mantenimiento del mismo por cuatro años", indicó Vecslir.

La obra se financiará con recursos de la AGP, que provienen de la tasa a las cargas cobradas a importadores y exportadores, y la tasa por uso de muelle, que pagan las navieras.

El contrato, no obstante, puede ser rescindido a partir del año. Es que la AGP tiene la obligación de mantener el calado en las mismas condiciones que la hidrovía Paraná-Paraguay, cuya renegociación de contrato el año pasado estableció la nueva profundidad en 36 pies.

"Si la vía troncal [hidrovía] llega a los 36 pies en un año, se rescindirá el contrato y se llamará a una nueva licitación para llevar los canales a 36 pies", agregó el funcionario.