Cómo evitar que los vehículos se deterioren con el frío

CESVI Argentina recordó que es importante tomar ciertas precauciones con nuestros vehículos. Además, el hecho de que no sean utilizados por meses a raíz de la cuarentena afecta directamente a su funcionamiento.

Frente a la ola polar que está viviendo el país, muchos vehículos quedan expuestos a estos factores climatológicos extremos que se están produciendo en este invierno, como escarcha, heladas o nevadas históricas.

La situación es más compleja porque, además, la inactividad provocada por la emergencia sanitaria y las restricciones de circulación, también puede perjudicar algunos elementos mecánicos y de funcionamiento. En ese sentido, CESVI Argentina desarrolló una serie de recomendaciones para tener en cuenta.

Por ejemplo, si las manijas de la puerta están congeladas, se recomienda el uso de agua mezclada con alcohol y un paño para secarlas. En caso de que la puerta esté pegada, se debe aplicar la misma solución en las partes congeladas.

Para ponerlo en marcha, se debe accionarlo cuidando que no se agote la batería. Así, afirmaron que “es recomendable intentar arranques cortos de no más de 5 segundos, no mantenerlo girando continuamente, y esperar al menos unos 20 segundos para volver a intentar el arranque”.

Por otro lado, recomendaron que para evitar la acumulación de hielo se utilicen bolsas o una lona para cubrirlos. No se debe usar agua caliente para derretir el hielo, ya que puede causar rajaduras en el parabrisas por la diferencia de temperatura.

También es importante “separar la escobilla del parabrisas la noche anterior con algún objeto apoyado sobre el brazo del sistema, para que la goma no se pegue y no se dañe el sistema”.

Por último y con respecto a los fluidos del auto, es importante manter cargado en todo momento, tanto de combustible como de aceite y líquido refrigerante, ya que es probable que se requiera de mayor tiempo para calentar el motor.

En términos generales, CESVI recomiendó poner en marcha el vehículo al menos una vez a la semana, calentar el motor hasta que alcance la temperatura de trabajo que indica el manual del fabricante, evitar el uso del sistema de ventilación y aire acondicionado y si es posible, mover el vehículo en la cochera e intentar que los neumáticos no vuelvan a quedar en la misma posición.