Aeronáuticos investigados por provocar demoras

 

Así lo ordenaron los jueces Eduardo Freiler y Eduardo Farah, quienes entendieron que el hecho "se dio en el marco de un conflicto intersindical pues enfrentaba a dos o más grupos al interior de un mismo sindicato" para "ganar posiciones en una disputa".

Entre los pasajeros que estaban en el avión que debía despegar se encontraba un sindicalista con quien estaban enfrentados.

Pero dicha disputa, según los jueces, le era ajena a los usuarios y a la empresa, y por ello "los hechos denunciados se revelan a priori penalmente perseguibles".

"La medida atribuida a los imputados difícilmente pueda ser considerada una huelga. Si bien se paralizó el servicio, tal proceder no habría sido utilizado como instrumento para sostener un reclamo en defensa y promoción de los derechos individuales y colectivos de los trabajadores", según los jueces.

La investigación se inició tras la demora sufrida por un avión de Austral en el Aeroparque Jorge Newbery, a raíz de la protesta realizada por sindicalistas de APTA que quisieron impedir la partida.

El fin de los imputados era evitar que el vuelo despegara puesto que en el interior del mismo se encontraba el gremialista Luis Prado, con quienes están enfrentados políticamente, y quien finalmente descendió del avión.

La Sala I ahora revocó los sobreseimientos de Mario Raful, Julio Soria, Alfredo Asef y Gabriel Fersio, les dictó la falta de mérito y ordenó profundizar la investigación.

En ese sentido, el Tribunal sugirió que sean llamados a declarar más testigos, entre otras de las medidas que en primera instancia había pedido el fiscal federal Carlos Rívolo.

"Es necesario hacer algunas precisiones en el sentido de esclarecer si estamos frente a un escenario justificante, como el que podría resultar del ejercicio de un derecho constitucional", indicó la Cámara.

Pese a que "se paralizó el servicio, tal proceder no habría sido utilizado como instrumento para sostener un reclamo en defensa y promoción de los derechos individuales y colectivos de los trabajadores".

"Tampoco fue una huelga política ni de simpatía o solidaridad" ya que "de acuerdo al relato del encargado de turno de Seguridad Aeroportuaria los sujetos se oponían al despegue del avión por el solo hecho de que allí se encontraba una persona que pertenecía a otro sector gremial y querían evitar su viaje", añadieron.

El avión no había podido despegar ya que los imputados no habían hecho entrega al comandante del vuelo de los manuales de despegue, lo que finalmente hicieron cuando descendió el sindicalista en cuestión.